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ORÍGENES

La puesta en valor de los Valles Pasiegos, está propiciando un resurgir del interés por las villas que sustentan el valor etnográfico de esta comarca. Por fin apreciamos y valoramos todo lo que se ha hecho para crear uno de los territorios en los que mejor conviven personas y naturaleza. Pero no se puede dejar de lado el verdadero motor de nuestra comarca, tanto en lo económico, como en lo identitario. Estos valles han sido modelados por la actividad agroganadera, una actividad muy especial y única, que les proporciona una idiosincrasia única y un valor etnográfico incalculable.

En Merilla se mantienen pequeñas explotaciones ganaderas de vacas de leche con prácticas tradicionales de gestión y que tienen en cuenta el bienestar animal y la custodia del territorio. Siso, Tino, Carmina o Mari mantienen actividades familiares que tienen relevo generacional si existiera un modelo que permita la puesta en valor de un modo tan especial de ganadería. Es un momento adecuado para que surjan en el Alto Miera nuevos proyectos de producción artesana ligados al sector primario y se pueda recuperar en parte la tradicional actividad ganadera con un nuevo enfoque ecológico y de mayor valor añadido.

Las personas que habitamos el entorno rural tenemos el reto de demostrar que podemos vivir con bienestar, conservando los modos de vida singulares de nuestros territorios, aprendiendo a su vez a desarrollar habilidades simultáneas que nos permiten ser competitivo en un mundo globalizado y a la vez a conservar los principios agroecológicos, de organización cooperativa e identidades locales.

Con la Lleildiría queremos poner en valor la materia prima de la cabaña de ganado bovino que existe en el valle, queremos generar una actividad profesional ligada al territorio en el que vivimos, con el afán no solo de que sea el sustento de la economía familiar, sino también por poner nuestro grano de arena en la recuperación de la actividad ganadera y económica de nuestro valle y generar nuevo empleo que permita a jóvenes de nuestros entorno vivir en el territorio del que forman parte sin tener que emigrar a una ciudad para desarrollar su actividad. Los valores en los que se sustentará la actividad son:

. El recurso principal y que mayor cuidado requiere será la leche. Es importante poner el valor el concepto de leche de pasto con el valor añadido de una gestión tradicional con un muy bajo consumo energético y huella de carbono y una custodia del territorio asociada. Será importante la transición a un producto ecológico y apoyar a los productores en esta transición.

. El entorno de alto valor paisajístico e identidad única, con un estado de conservación envidiable hace de ello un recurso de valor para el producto que se asocia a él.

. Producto saludable, de poca elaboración y con alta calidad.

. Producto KM0, ligado al concepto FARM TO TABLE y SLOW FOOD.

. Producto artesano que promueve una economía social y un desarrollo local. Los precios son más justos y se mantiene el flujo económico dentro de la comunidad.

. Experiencias de conexión con la vida rural y natural.

. Aportación a la custodia del territorio, recuperación de oficios y saberes tradicionales.

. Se mantiene o recupera un tejido social de apoyo mutuo entre vecinas y vecinos.

. La huella de carbono será muy inferior a la de productos afines con una producción netamente con energías renovables, una gestión de residuos ecológica y menor energía en la distribución.

. Custodia del territorio y protección de la biodiversidad con medidas de construcción e instalaciones sostenibles e introduciendo elementos que potencien la diversidad natural en el entorno de la parcela.