En marzo le toca el turno al cabritu, uno de los sabores más ligados al final del invierno y al inicio del ciclo ganadero en los Valles Pasiegos.
Esta jornada la cocina Flori, parte del equipo de La Lleldiría, desde un conocimiento muy pegado al territorio y a la cocina de casa: la que aprovecha, la que entiende los tiempos y la que no necesita disfrazarse.
El cabritu ha sido históricamente una carne humilde, ligada al manejo del rebaño y a la economía familiar. Aquí lo trabajaremos desde esa misma lógica, combinando tradición, técnica y sensibilidad contemporánea, con elaboraciones pensadas para el frío que se va y la primavera que empieza.
La experiencia se completa con nuestros quesos y otros productos de proyectos amigos, en una mesa compartida donde el protagonismo está en el producto, el oficio y la conversación.
Una jornada para comer despacio, entender de dónde viene lo que comemos y celebrar la cocina que nace del territorio.
